En el Salmo 23 hay una herramienta de protección.

Muchos creyentes que ya están familiarizados con la Palabra de Dios y han estado en su caminar con Él, conocen el Salmo 23 especialmente el versículo 1 donde dice: «El Señor es mi pastor nada me faltará».

Pero a medida que seguimos leyendo, vemos cómo este salmo describe todo lo que el Señor nos brinda como fuente de fortaleza y protección. Continuando en el versículo cuatro (4 )nos dice: “Aun si anduviere yo por el valle de la sombra de la muerte, no temeré mal alguno, porque Tú estás conmigo; Tu vara y Tu cayado, me infunden aliento”.

Podemos leer este salmo y entender el mensaje en cierta forma, pero en la segunda mitad el verso cinco (5) tiene un significado detrás del mismo que todos deberíamos tener en cuenta para comprender completamente lo que quería explicarnos el rey David que fue a quien Dios inspiró para escribirlo.

Dice el verso: “Tú preparas una mesa para mí ante mis enemigos; has ungido mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando”.

Si hacemos una retrospectiva de la vida del rey David, recordaremos que él fue un pastor de ovejas antes de tomar su lugar en el trono. Como pastor  tuvo que cuidar de las ovejas, asegurarse de que estas estuvieran protegidas, bien alimentadas, mantenerlas a salvo de sus depredadores, entre otras cosas.

Pero hay algo realmente interesante en el verso 5b  y nos habla del aceite con el que el pastor unge la cabeza de sus ovejas.

Qué nos quiere hacer entender el dulce cantor de Israel aquí de su conocimiento como pastor?  Él está hablando de un aceite con una fragancia especial que el pastor prepara para ungir la cabeza de las ovejas para su  protección.

Pero de que las protege con esta acción? En el desierto y en las praderas hay insectos que se posan en la cabeza de la oveja y estos pueden llegar a colocar sus huevos, que luego se convierten en terribles gusanos.

A raíz de esta situación la oveja puede llegar a golpearse la cabeza hasta morir debido a lo tormentoso que puede ser para ella tener estas larvas en su nariz, ojos, etc. Otro motivo de uso  de este aceite en las ovejas, es para evitar que la cabeza del animal quede atrapada en algún arbusto ya que con este óleo en su cabeza, puede deslizarla mejor y sacarla sin hacerse mucho daño.

Dios en las Escrituras nos da muchos ejemplos simbólicos para ilustrarnos y así poder compréndelo mejor cuando nos habla. El en varios pasajes de la Biblia nos compara con ovejas y si empleamos el ejemplo del aceite en nuestras vidas podemos entender que como sus hijos, necesitamos mantenernos bajo la unción de Su Santo Espíritu para nuestra protección, porque el óleo de su unción evitará que las moscas nos ataquen y produzcan larvas que puedan atormentarnos al punto de volvernos locos y  llegar a morir. Cuando estamos bajo su unción, evitaremos enredarnos en cosas del mundo y podremos zafarnos fácilmente de estas sin que estas nos hagan daño. Si no estamos cubiertos por Su ungüento nos meteremos en ambientes que potencialmente podrían impedir que la semilla que Dios depositó en nosotros produzca frutos y podamos cumplir el propósito por el cual Dios nos creó.

Por tanto, debemos mantenernos bajo la unción de Dios para estar protegidos, lejos del peligro, retirados de personas toxicas para nuestra vida que puedan desenfocarnos de nuestro llamado, y muy importante mantenernos apartados de las garras de Belcebú (el señor de las moscas) y evitar su ataque, que pudiera enloquecernos y ser mortal. IMG_1172

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